Un punto básico para el buen mantenimiento de los neumáticos es comprobar las presiones de todos los neumáticos, así como chequear los indicadores de desgaste de la banda de rodadura y el estado general de las cubiertas.

Recomendaciones para un estado óptimo del neumático

La profundidad mínima legal de los surcos del neumático es de 1.6 milímetros; si es inferior, el neumático ha de ser cambiado. Para facilitar el control del desgaste, los fabricantes de neumáticos incluyen unos testigos a 1,6 milímetros en los surcos longitudinales del neumático. Con estos indicadores nos olvidamos de «trucos» populares como la medición con una moneda, ya que no es una medición precisa.

Neumático de Continental

Es importante también variar la presión de los neumáticos en función de carga del vehículo: a más carga, más presión. La rueda de repuesto es otro de los puntos del coche que debemos revisar, ya que, como no es un elemento de uso común, solemos despreocuparnos de su estado. En ocasiones, con el paso del tiempo, las ruedas pierden presión y se deterioran, aunque no se utilicen.

Es recomendable acudir al taller de SASAM para que te hagan un chequeo rápido de otros elementos importantes en la conducción segura como la dirección, suspensiones y equipo de frenos y que nos asegure que están en condiciones óptimas, ya que estos influirán también sobre la goma.

Vista frontal de neumático

Debemos vigilar también el estado de desgaste del neumático, viendo si éste se desgasta de manera uniforme, o “come” más por el interior o el exterior de la goma. En estos casos será necesario realizar un paralelo de nuestro coche, para igualar el desgaste.

  1. Controlar las presiones de inflado.
  2. Inspeccionar los indicadores de desgaste y el estado general de los neumáticos.
  3. Respetar los índices de carga y velocidad.
  4. Adecuar la conducción a las características y circunstancias del terreno.
  5. Evitar frenazos y aceleraciones bruscas.
  6. Verificar neumático de repuesto.
  7. Revisar los órganos de la dirección, suspensión y frenado.
  8. Acudir siempre a un especialista que realice las labores básicas de mantenimiento del neumático.
  9. Elegir un neumático adecuado para las condiciones del terreno por dónde vamos a rodar.
  10. No sobrepasar la vida útil de un neumático, que viene determinada, no por el desgaste de su banda de rodaje, sino por su estado de conservación general y el número de kilómetros recorrido.

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